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★ Artículo principal guitarra · Teoría aplicada

De dónde viene la guitarra: 3.000 años en seis cuerdas

Un viaje visual por la larga estirpe de instrumentos —del oud árabe al laúd, la vihuela y la guitarra de Torres— que fueron mutando hasta convertirse en la guitarra que hoy sostienes. Con las técnicas que cambiaron el juego en cada época.

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La guitarra no se inventó: se decantó. Es el resultado de miles de años de lutieres probando formas, cuerdas y maneras de tocar, cada uno heredando el instrumento anterior y cambiándole algo. Cuando rasgueas un acorde estás activando decisiones tomadas en Bagdad, en Córdoba, en la corte de Carlos V y en un taller de Sevilla del siglo XIX. Este es el árbol genealógico de eso que tienes entre las manos.

  1. ~1500 a.C. Tanbures antiguos
  2. s. VIII Oud en al-Ándalus
  3. s. XIV Laúd europeo
  4. s. XVI Vihuela
  5. s. XVII Guitarra barroca
  6. ~1800 Seis cuerdas simples
  7. ~1850 Guitarra de Torres
  8. s. XX Acústica y eléctrica

El origen: cuerdas sobre una caja

Mucho antes de que existiera la palabra “guitarra”, ya había instrumentos con lo esencial: cuerdas tensadas sobre una caja que resuena y un mástil para acortarlas. En Mesopotamia y Egipto se tocaban tanbures de cuello largo hace más de 3.000 años. De hecho, la propia palabra viaja con ellos: del griego κιθάρα (kithara) al árabe قيثارة (qīthāra) al castellano guitarra.

Pero el antepasado que de verdad marca el linaje llega por otro lado: el mundo árabe-islámico.

1 · El oud: el abuelo sin trastes

Oud (al-ʿūd)

Desde el s. VIII en al-Ándalus · Mundo árabe · 5–6 órdenes dobles

Caja abombada, mástil corto y SIN trastes: por eso puede deslizar entre notas y usar los microtonos de la música árabe. Llegó a la península ibérica con la conquista musulmana en el 711 y se quedó siglos.

El oud (literalmente “la madera”) es el patriarca. Su caja abombada en forma de media pera y su ausencia de trastes le dan un sonido cálido y deslizante. Cuando el islam llega a la península ibérica en el 711, el oud llega con él y se instala durante ocho siglos de convivencia cultural.

2 · El laúd: Europa le pone trastes

Laúd

Siglos XIV–XVI · Europa · 6 órdenes

Europa toma el oud y le hace un cambio decisivo: le ata TRASTES de tripa al mástil. Con trastes, cada nota queda fijada y afinada igual siempre; nace la posibilidad de tocar polifonía compleja y de leer música escrita en tablatura.

En manos europeas el oud se transforma en laúd. El cambio clave no es la forma —sigue teniendo la caja de pera abombada y el clavijero doblado hacia atrás— sino algo aparentemente pequeño: los trastes. Tiras de tripa atadas al mástil que dividen las cuerdas en semitonos fijos.

3 · La vihuela: el orgullo español

Vihuela de mano

Siglo XVI · España · 6 órdenes

Aquí aparece la silueta que reconocemos: fondo PLANO y cuerpo en forma de ocho, con cintura. Se afinaba como el laúd, pero era el instrumento de la nobleza española. Su repertorio de polifonía punteada es una joya del Renacimiento.

Mientras el norte de Europa amaba el laúd, España desarrolló su propio instrumento: la vihuela de mano. Y aquí, por fin, aparece la forma: fondo plano (adiós a la caja abombada) y el contorno en forma de ocho con cintura que hoy asociamos a la guitarra.

Vihuelistas como Luis de Milán (que en 1536 publica El Maestro, uno de los primeros métodos impresos para un instrumento de cuerda) dejaron un repertorio riquísimo de punteado: melodías y contrapunto tocados nota a nota.

4 · La guitarra barroca: nace el rasgueo

Guitarra barroca

Siglo XVII · España e Italia · 5 órdenes

Más pequeña y con cinco órdenes de cuerdas. Con ella explota una técnica nueva y popular: el RASGUEADO, golpear varias cuerdas a la vez para acompañar con acordes. La guitarra deja de ser solo cortesana y se vuelve del pueblo.

En el siglo XVII la vihuela cede terreno ante una prima más pequeña y desenfadada: la guitarra barroca de cinco órdenes. Con ella se populariza una forma de tocar que lo cambia todo para siempre: el rasgueado —barrer varias cuerdas de un golpe para sonar acordes completos.

5 · Seis cuerdas simples: la guitarra romántica

Guitarra romántica

Finales del s. XVIII – principios del XIX · Europa · 6 cuerdas simples

Dos decisiones definen la guitarra moderna: se pasa de órdenes DOBLES a cuerdas SIMPLES, y se añade la SEXTA cuerda. Nace la afinación Mi–La–Re–Sol–Si–Mi que usamos hoy. Sor, Aguado y Giuliani la vuelven instrumento de concierto.

Hacia 1800 ocurren dos cambios silenciosos pero enormes: los órdenes dobles se convierten en cuerdas simples y se añade una sexta cuerda grave. El resultado es la afinación que tú afinas cada día: Mi–La–Re–Sol–Si–Mi. Guitarristas-compositores como Fernando Sor, Dionisio Aguado y Mauro Giuliani la elevan a instrumento de concierto y escriben los estudios que aún hoy se practican.

6 · Antonio de Torres: la guitarra que conocemos

Guitarra clásica moderna

Desde ~1850 · Antonio de Torres, España · 6 cuerdas

El lutier Antonio de Torres agranda el cuerpo, define las proporciones actuales e inventa el varetaje en ABANICO bajo la tapa. El resultado: más volumen, más color y más sustain. Es la plantilla de casi todas las guitarras posteriores.

Si hay un héroe en esta historia, es Antonio de Torres Jurado. A mediados del siglo XIX fija las proporciones modernas de la guitarra: agranda el cuerpo, ensancha el lóbulo inferior y, sobre todo, perfecciona el varetaje en abanico (fan bracing) —un enrejado de finas varillas de madera bajo la tapa que la deja vibrar más y mejor.

7 · El siglo XX: acero, aire y electricidad

Guitarra eléctrica

Desde 1931 · Estados Unidos · 6 cuerdas de acero

El último gran salto: si no hay caja que amplifique, que lo haga la electricidad. Las pastillas convierten la vibración de las cuerdas en señal eléctrica. El cuerpo puede volverse SÓLIDO y la guitarra conquista el jazz, el blues y el rock.

En el siglo XX la familia se ramifica: la acústica de cuerdas de acero con tapa plana (para tocar más fuerte en las bandas), la archtop del jazz y, en 1931, el salto definitivo: la guitarra eléctrica. Si la caja ya no tiene que amplificar por sí sola, puede desaparecer: nace el cuerpo sólido, y con él el blues eléctrico, el rock y todo lo que vino después.

Y en Venezuela: la rama criolla

Esa misma guitarra española que cruzó el Atlántico no llegó sola: se reprodujo y mutó en América. De la guitarra y la guitarra barroca nacen los cordófonos criollos —entre ellos el cuatro venezolano, con sus cuatro cuerdas y su afinación reentrante, corazón rítmico del joropo.

No tocas un instrumento aislado: tocas el último eslabón vivo de una cadena de tres mil años. Y esa cadena sigue creciendo cada vez que alguien aprende un acorde nuevo.

Por eso en Diapasón encontrarás herramientas tanto para la guitarra como para el cuatro: son dos ramas del mismo árbol. Cuando entiendes de dónde viene cada técnica —el punteado del vihuelista, el rasgueado del barroco, el abanico de Torres— dejas de memorizar y empiezas a entender lo que suena bajo tus dedos.

¿Por dónde seguir? Entrena el oído con los minijuegos, arma acordes en el constructor y escucha cómo se conectan los grados en el constructor de progresiones. Toda esta historia cabe en tu próxima sesión de práctica.